desaparecer y despreocuparnos de insensatas obligaciones en las que nos atamos como si fueramos presos,
emerger en un destino que no esté fijo, llegar y contemplar la libertad fuera de esta caja llena de mentiras y apatías.
Queremos dejarlo todo, las personas y sus trivialidades y abrazarnos en la ausencia,
Ansiamos conocer el albedrío que se pregona por las calles sombrías de una ciudad inventada.
Y aquí estamos,
dando todo por nada.