Nunca he tenido la dicha de besarte, pero cómo deseo sentir el sabor de tus labios, palpar su textura y degustar su dulce sabor,
nunca he tocado tu piel pero como sueño con que nuestros cuerpos desnudos renazcan bajo la luna de abril,
nunca he acariciado tus manos pero quiero mirar la luna brillante mientras estamos en una isla de Grecia tomando vino,
nunca te he mirado fijamente, pero pienso cada segundo en el momento en que mis ojos oscuros y tus ojos casi verdes se encuentren en un acogedor otoño,
nunca hemos soñado en la misma cama pero en mis pensamientos cuando despierto lo primero que veo es tu cara dormida y cansada porque no quieres levantarte un domingo por la mañana,
nunca te he abrazado tan fuerte que puedas sentir que una parte de mi ya te pertenece,
Nunca pero quizás siempre.
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viernes, 22 de febrero de 2019
Jamais
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